El OZONO es utilizado principalmente para la eliminación de ácaros, bacterias, hongos, virus y neutraliza todo tipo de olores en minutos, dejando el aire limpio casi al instante, quitando la pesadez del aire en ambientes muy cerrados o con muchas personas, gracias a su efecto de ionización. La generación de Ozono (O3) se produce a través de una lámpara con descarga eléctrica controlada, la cual genera una reacción química transformando el O2 encontrado en el aire, en una molécula de O3. La nueva molécula generada se dice ser inestable por lo que luego de cumplir su función vuelve a su estado natural como O2.

* Según la OMS el Ozono destruye numerosos virus, bacterias, ácaros y hongos.

Hay estudios que demuestran que elimina más del 99% de los virus en tan solo 20 segundos. *

 

Bactericida: El ozono es un oxidante natural que trabaja sobre las paredes liposas de las bacterias y virus, de tal manera que las descompone para que así ya no puedan infectar al contacto con el organismo humano. No es un químico y no es dañino, es un oxidante natural y es 10 veces más poderoso que el cloro.

Desodorizante: La presencia de ozono puro en el aire no enmascara los olores, sino que produce una destrucción de los compuestos volátiles contenidos en los agentes que llevan los olores.

Restablecedor de iones negativos: En los lugares cerrados con temperaturas de +8° C a –15° C (generadas por equipos de frío o naturalmente) el intercambio iónico se desequilibra, trayendo como consecuencia gran cantidad de iones positivos libres pesados que se producen a partir del nitrógeno y del ácido carbónico, que deben ser neutralizados.

Conservador de alimentos: El ozono inyectado dentro del ámbito donde se almacenan alimentos, actúa como destructor del gas etileno emanado por los productos frescos, tanto de los vegetales como de las carnes. Una vez cosechados o faenados, comienzan a liberar gas etileno, las enzimas de la maduración o producción.

Funguicidas: La presencia de ozono dentro de heladeras, cámaras de conservación y transportes refrigerados, logra alargar la vida útil de los productos y mejorar notablemente su aspecto y coloración. Evita además la formación de hongos en paredes y techos.

El ozono introducido en cualquier tipo de ambiente elimina bacterias, virus, hongos y esporas.